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Husos
Horarios y Horario de Verano en México
Cabe
hacer referencia que en 1884 se convocó a la Conferencia Internacional
sobre Meridianos, a la que asistieron representantes de los países
más avanzados, en la Ciudad de Washington, Estados Unidos. En esta
conferencia se acordó dividir a la superficie terrestre en 24 zonas,
definidas por meridianos y a partir de un punto de referencia a
nivel mundial, y definir así un esquema general de zonas de tiempo.
Para
lograr lo anterior se ratificó la adopción de la división imaginaria
de la Tierra en 24 partes iguales que recibieron el nombre de husos
horarios. A la región definida por cada huso horario corresponde
una misma hora. Se estableció el meridiano de Greenwich como el
meridiano 0º o primer meridiano. Como consecuencia, al meridiano
opuesto o complementario, el de 180º, se le conoce como línea internacional
del tiempo o de cambio de fecha.
México
se incorporó al sistema de husos horarios a partir de 1922, cuando
el entonces Presidente General Alvaro Obregón, en Acuerdo Presidencial,
estableció que se adoptaría el sistema de husos horarios establecido
en la Conferencia Internacional de Meridianos de 1884, considerando
"las obligaciones internacionales contraídas por la República Mexicana,
y a fin de evitar confusiones en los servicios públicos". Desde
entonces y, hasta la fecha, se han expedido varios decretos presidenciales
relacionados con el tema, los cuales se enumeran en la Tabla 1.
Tabla 1. Husos Horarios
en México
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Fecha
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Decreto
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Contenido
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Noviembre
25, 1921
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Acuerdo
Presidencial, firmado por el Presidente, General Alvaro Obregón
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Se
acepta como meridiano tipo 105° al oeste de Greenwich, desde
Baja California hasta los Estados de Veracruz y Oaxaca; y
para el resto del país se consideraría el meridiano tipo de
90° al oeste de Greenwich
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Noviembre
15, 1930
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Decreto
publicado en el Diario Oficial, firmado por el Presidente,
General Pascual Ortiz Rubio
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Se
establece que habrá tres horas en la República Mexicana, que
se denominarán: "Hora del Golfo", con meridiano 90°; "Hora
del Centro", meridiano 105° y "Hora del Oeste", correspondiente
al meridiano 120°.
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Abril
28, 1931
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Se
publica en el Diario Oficial de la Federación, el Decreto
expedido por el Presidente, General Pascual Ortiz Rubio
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Se
aplica por primera vez el concepto de husos horarios estacionales,
equivalente hoy al Horario de Verano.
Del 1° de abril al 30 de septiembre se emplearían sólo dos
husos horarios en la República Mexicana (90° y 105°). Del
1° octubre al 31 de marzo se emplearían tres husos horarios
para los que considerarían las Horas del "Golfo", "Centro"
y del "Oeste".
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Abril
24,1942
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Publicado
en el Diario Oficial de la Federación, Decreto firmado por
el Presidente, General Manuel Avila Camacho
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Determinó
las horas que regirían a la República Mexicana, a fin de uniformar
la hora del noroeste del país, de acuerdo con la que regía
en ese momento en la Costa del Pacífico del vecino país del
norte.
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Noviembre
5, 1945
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Decreto
expedido por el Presidente, General Manuel Avila Camacho
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Se
establece que por razones comerciales y de transportación
se modificaría la hora del noroeste del país, por ello, en
Baja California regiría la hora del meridiano 120°, "hasta
nueva disposición".
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Marzo
13, 1948
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Decreto
expedido por el Presidente, Lic. Miguel Alemán Valdés
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Revoca
el Decreto de 1945 por razones comerciales, rigiendo en Baja
California nuevamente el meridiano 105°.
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Diciembre
21, 1981
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Decreto
publicado en el Diario Oficial el 23 de diciembre del mismo
año, expedido por el Presidente, Lic. José López Portillo
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Se
establece que por razones de ubicación geográfica, que tienen
reflejo directo en las actividades comerciales, productivas
y turísticas, era necesario establecer el horario adecuado
a su latitud y longitud, acorde para el resto del Territorio
Nacional, a los estados de Campeche, Quintana Roo y Yucatán,
por lo que se fijó en estos el horario correspondiente al
meridiano 75°.
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Noviembre
2, 1982
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Decreto
publicado el 29 de octubre del mismo año por el Presidente,
Lic. José López Portillo
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Considerando
la ubicación geográfica, actividades comerciales, productivas
y turísticas, así como evitar el gasto innecesario de energía,
se dispuso que en Campeche y Yucatán rigiera el horario del
meridiano 90°, y el estado de Quintana Roo continuaría con
la hora del meridiano 75°.
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Febrero
16, 1988
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Decreto
publicado el 17 de febrero del mismo año, expedido por el
Presidente, Lic. Miguel de la Madrid Hurtado
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Considerando
que las entidades de Coahuila, Durango, Nuevo León y Tamaulipas,
solicitaron que se estableciera un "Horario de Verano",
en el cual se adelantará una hora el reloj con respecto al
horario que regía el meridiano 90°, pues ello produciría indudables
beneficios al aprovechar la luz solar, entre los que destacaban
el ahorro de energéticos.
Se
estableció que del primer domingo de abril al último domingo
de octubre, Coahuila, Durango, Nuevo León y Tamaulipas regiría
la hora del meridiano 75°, y el huso correspondiente a este
período se denominaría "Horario de Verano".
Pero
al presentarse inconvenientes, particularmente el desfasamiento
de las actividades económicas y sociales con respecto al Distrito
Federal, fue derogado el citado Decreto.
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Diciembre
29, 1995
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Publicado
en el Diario Oficial el 4 de enero de 1996. Expedido por el
Presidente, Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León
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Se
establecen tres zonas horarias y el Horario de Verano para
todo el país.
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¿Como
se decidió aplicar el Horario de Verano en México?
Desde
hace varios años, distintos sectores sociales y gubernamentales
venían expresando la inquietud de instituir un Horario de Verano
en México.
Así
lo demuestran, por ejemplo, las experiencias previas de nuestro
país en materia de cambio de horarios estacionales. Baja California
aplica el Horario de Verano desde 1942 a la fecha. Por su parte,
la península de Yucatán en 1981 y los estados de Durango, Coahuila,
Nuevo León y Tamaulipas en 1988 aplicaron cambios de horario para
aprovechar más la luz del día, aunque después de un año derogaron
esta medida debido al desfase crítico que se presentaba en las correspondencias
horarias con el resto del país. Sin embargo, esto demuestra que
ya existía una inquietud, entre amplios sectores de la población,
por procurar un mejor uso de la luz solar.
Mediante
estas experiencias previas a escala regional y tomando el ejemplo
de otros países que ya aplicaban el Horario de Verano, las ventajas
que obtendría México al aplicarlo en el territorio nacional eran
potencialmente favorables. Así que cuando se buscó reestablecer
esta medida, se vio la necesidad de aplicarla de manera generalizada
en el país, porque para que funcione adecuadamente y rinda los beneficios
esperados, es preciso contar con la colaboración de todos y cada
uno de los mexicanos.
A
partir del año de 1992, comienzan las primeras reuniones de trabajo
a fin de estudiar la conveniencia de establecer el Horario de Verano
en México. Se puso de manifiesto el impacto benéfico de esta medida
a todos los niveles y en todos los ámbitos: cuidado de la energía,
ventajas relevantes en cuanto a los intercambios turísticos, aeronáuticos
y financieros con nuestros principales socios comerciales en el
extranjero, así como la conveniencia de disfrutar de luz natural
en horas avanzadas de la tarde.
La
pertinencia del Horario de Verano en el país se evaluó técnicamente
antes de proceder a su establecimiento. Los estudios preliminares
realizados por la CONAE y el FIDE mostraron escenarios de una reducción
en el consumo de electricidad de 911 GWh, equivalentes al 1% del
consumo anual del país de ese año.
La
decisión de adoptar esta medida se tomó ante la necesidad de cuidar
la energía porque la electricidad no es un recurso natural, sino
una forma de energía generada mediante costosos métodos. Las plantas
generadoras de energía eléctrica y las redes de transmisión y distribución
de ésta requieren de grandes recursos no sólo para su instalación,
ya que sus gastos de operación son también muy elevados.
Por
otro lado, durante los años previos al establecimiento del Horario
de Verano en el territorio nacional, se llevó a cabo una serie de
análisis y consultas con líderes de opinión, así como encuestas
a muestras representativas de la población de todo el país, para
ponderar los beneficios que se obtendrían a través de esta medida,
y evaluar qué tanto la aceptaban los habitantes. En total, se realizaron
1,644 reuniones con representantes de diferentes grupos sociales.
Las encuestas que se aplicaron demostraron que, después de una breve
explicación de la medida, 72% de los encuestados estaban a favor
del establecimiento del Horario de Verano.
Aunado
a lo anterior, se recibieron 229 cartas de adhesión de diferentes
organismos e instituciones representativas de distintos núcleos
de la sociedad y del sector público que apoyaron el cambio de horario.
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